Maikel Amelia Reyes no solo sabe cómo mezclar dulzura y fortaleza en el personaje de la Mayor Lucía en “Tras la huella”, la popular serie de corte policial cubana sino que también toca el piano, estudió artes plásticas, y tiene un amplio repertorio de personajes en el teatro, la radio, la televisión y el cine.

Le gusta leer temas asociados al comportamiento humano, porque entre otras cosas le permite entender mejor cada personaje, y encarnarlo con mayor naturalidad. Ama ser actriz porque siente que cada personaje representa a un sector de la sociedad que necesita ser escuchado. Lo cual le representa gran responsabilidad para con su público, por eso lo respeta, no solo con su trabajo, sino también en su forma de interactuar en las redes sociales.

Hace poco más de un año que abrió su página en Facebook e Instagram, aunque nos confiesa que solo la atiende realmente desde hace algunos meses, aupada en gran medida por la pausa que impuso el confinamiento en nuestras vidas. Precisamente en las redes la encontramos y sin pensarlo demasiado elogiamos la sinceridad con que maneja en sus canales. A continuación, compartimos algunas de sus experiencias:

¿Qué lecciones deja este período de confinamiento?

Me ha dejado varias lecciones, por ejemplo, todos somos uno, porque de la individualidad depende el hecho de que la colectividad se mantenga bien. Lo otro es que me ha permitido irme hasta mi esencia verdadera, me ha dado la posibilidad de reflexionar, de pensar, de razonar, de conversar conmigo misma.

Me ha permitido también hacer cosas que hace mucho tiempo no hacía, como compartir con la familia, prestarles atención a aquellas cosas que sin querer se nos van de las manos, pero sobre todo darme cuenta una vez más de que todos somos uno, no somos personas desconectadas, aunque vivamos en lugares diferentes, de ahí la importancia de la frase “ama a tu prójimo como a ti mismo.”

¿Cómo estás viviendo la experiencia de las redes sociales al ser una figura reconocida?

Todo depende de cómo uno sea capaz de llevarlas y de cómo vivas las experiencias.

Yo nunca me había ocupado de las redes, nunca habían sido importantes para mí. Esta cuarentena ha despertado mi interés por las redes porque comencé buscando en internet los temas que me interesan particularmente, y me di cuenta de que hay muchas páginas que tratan los temas que me gustan, temas que debo dominar para poder pintar con todos sus matices los personajes.

Así comencé a tener más relación con muchas personas que me escribían, que están muy lejos de nosotros geográficamente. A mi particularmente me resulta una experiencia bien interesante el contacto con el público que es maravilloso, muy respetuoso y creo que lo más importante es que han respetado mi manera de pensar, como yo también respeto la suya. Me retroalimentan, me propician un nivel de entendimiento sobre lo que ellos creen de mí como persona y también me comprometen a ser mejor en todos los sentidos.

Tengo experiencias lindas, no solo en los comentarios públicos sino también en los mensajes por privado. Me piden consejos, me cuestionan, me hablan de su vida personal, porque me dicen que les doy paz.

¿Sientes temor o dudas antes de publicar algo?

Si claro, sobre todo luego de interactuar con la comunidad, porque no quiero que sientan que uno tiene todos los problemas resueltos. A veces las personas piensan que las figuras públicas somos total y absolutamente felices, que tenemos todos los problemas de la vida resueltos, que somos personas abstraídas en el mundo, y no es así.

Por eso siempre que voy a hacer una publicación lo primero que pienso es como hacerla de la forma más real y humanamente posible. Con la menor cantidad de frases que no tienen que ver conmigo, y me encantaría que las personas supieran, y sintieran que soy un ser humano que llora, que sufre, que ríe, que baila, que canta, que tiene situaciones por resolver como todos. Pero que aun así soy optimista.

Por eso en muchas ocasiones dudo, porque no quiero dar una falsa imagen, a mi público que además es muy fiel, y con el que me siento muy a gusto, que me ha hecho sentir tan comprometida con ellos.

¿Qué consejos puedes dar a todos aquellos que buscan tener el reconocimiento de sus seguidores?

Creo que, como novata en las redes, no tengo muchos consejos que dar a un influencer, porque yo estoy casi gateando como se dice. Voy a dar un consejo al ser humano que está asumiendo esa responsabilidad.

Seamos lo más verdaderos posibles, que lo más bonito que hay en un ser humano es su transparencia. Que sean cuidadosos a la hora de asumir determinadas aptitudes. Creo que lo más importante es ser auténticos, expresarnos como pensamos, tener en cuenta que estamos de alguna manera formando nuevas generaciones.

Las redes, al ser un vínculo directo con el público te exponen a todo tipo de comentarios. ¿Qué sensaciones te produce sostener este contacto diario?

Ciertamente las redes son una fuente de exposición, pero los artistas estamos siempre expuestos a ser criticados, emplazados o juzgados por nuestro trabajo. Pienso que los que asumen estar en las redes sociales tienen que tener la clara conciencia de que están expuestos.

Creo que depende mucho del respeto, de la manera en que proyectes lo que piensas, creo que si eres capaz de respetar ese público que te sigue, ellos lo sienten. Sienten cuando los lees, y cuando interactúas con ellos de una forma respetuosa.

En mi caso no me produce una sensación desagradable. Muchas veces he recibido comentarios con los que no estoy de acuerdo, pero, para llevarnos bien no necesariamente tenemos que estar de acuerdo en todo. Pienso que el respeto es la paz.

¿Animarías a tus colegas a trabajar seriamente su comunicación por estas vías?

Yo creo que sí, de hecho, los he animados, porque confieso que estoy en los primeros pasos, y creo que todos pueden ser activos en las redes sociales, si es su deseo. Sobre todo, las personas que se convierten en determinados patrones a seguir, porque inevitablemente los actores, los músicos o los artistas en general, lo son de alguna manera.

Creo que usar eso en función del bien de la humanidad es muy provechoso, porque de alguna manera se puede influenciar para bien a las personas que nos siguen. Por ejemplo, a mí me gusta todo el tema de la espiritualidad y me gusta motivar a mis seguidores, me gusta dejarle un mensaje positivo en cada publicación.

Tras la Huella es la plataforma por la que se te ha conocido mayormente, pero has tenido incursiones fantásticas en varios roles. Aun cuando has demostrado tu versatilidad, ¿no sientes, digamos, miedo, a que el personaje en el policíaco te pueda encasillar?

En mi carrera he hecho diversos de personajes, y creo que “Tras la huella” es una serie que tiene mucha presencia, porque las novelas van y vienen, y es un espacio que se espera siempre, pero este policiaco ya tiene 15 años de los cuales yo llevo 5. Por tanto, mi presencia como actriz en esta serie es de alguna manera fuerte en mi carrera, es el personaje por el que mayormente se me ha conocido.

Cuando yo decidí tener presencia en las redes, descubro que “Tras la huella” es un programa que se ve en todo el mundo. No temo encasillarme como actriz en ese personaje, sin embargo, temo que las personas encasillen a Maikel Amelia. Porque a la par de esa serie, he trabajado en otras series, películas novelas, nacionales y extranjeras, entonces inevitablemente hay personas que si te encasillan y les cuesta verte en otro personaje.

Instagram de Maikel Amelia Reyes

Podría parecer fácil, pero ¿Cuánto exige ser la mayor Lucía?

Si podría parecer fácil, pero es muy difícil y es muy complicado. Lucía llego a mi de una manera intempestiva, y a la primera lo rechace, por varias razones, entre ellas el hecho de que ya estaba preparando un personaje para ser parte de la serie UNO. Pero uno de los directores de Tras la huella fue a buscarme a mi casa, y me dijo “o lo tomas o lo tomas, por favor”, y nada, lo asumí, a pesar de no tener ninguna experiencia en temas de la vida militar.

Lucia fue un salto al vacío. Sobre la marcha fue que pude entonces aprender de la propia Lucia, de la vida militar, de mis compañeros de trabajo, de lo que debía o no hacer. Tuve que estudiar mucho, pedir tiempo para documentarme sobre las funciones de mi personaje. Y así fui haciendo poco a poco un diseño de sus cualidades, de sus características, y después de un año fue que tuve la certeza de quien era Lucía.

Fue un período muy fuerte y estresante, pero yo tengo una máxima, “Cuando hay un reto, pues hay que crecer para cumplirlo.”

La mayor Lucía exige serenidad, inteligencia, psicología entrenada, dinamismo y entrega al estudio. Me exige a mi tener varios apuntes en diferentes agendas con los apuntes de todos los personajes que pueda interpretar al mismo tiempo que se graba Tras la Huella. Exige tiempo, de un carácter que yo no tengo habitualmente, de un nivel de justicia. Y puedo decir que he aprendido mucho con Lucía, y que Maikel Amelia ha aprendido mucho de Lucía en cada rodaje.

Alguna preferencia por algún tipo de personaje específico.

Para mí todos los personajes son ricos, porque de todos aprendo, y en todos hay algo de Maikel Amelia. Cada personaje es en si la voz de un estrato social, de un grupo de personas que necesita decir lo que siente, por eso pienso que cada personaje es la unión de muchas voces.

Cada personaje es un reto, y cada uno de ellos me apasiona. Sobre todo, porque cuando siento que un personaje no me va a apasionar sencillamente no lo hago.

Algún sueño no cumplido en su profesión

Yo me paso toda la vida soñando, (risas). Todos los días tengo sueños y aspiraciones nuevas.  Creo que, si sumo cada día lo nuevo que se me ocurre, lo que todavía no he concretado, no terminaría nunca.

Me gustaría volver a hacer teatro, y hacer cine musical. Es que un actor puede interpretar tantos personajes que se te acaba la vida sin lograrlo todo.

¿Por qué Maikel?

Eso es un misterio, solo les voy a decir que pensaban que yo sería varón, por tanto, no tenían nombre para mí. Querían ponerme María de los Dolores porque nací un viernes santo un día de los dolores, y mi mamá decidió que nunca me pondría así, y por tanto el día que me tenían que inscribir, buscando encontraron el nombre Maikel Amelia.

Y yo feliz, tengo Amelia como mi abuela y Maikel un poco andrógeno, porque se deriva del arcángel Miguel que tiene mucha relación con Dios.

¿Cómo llevas el peso de la fama?

Creo que la fama no es un peso, creo que es un compromiso, como una especie de misión que tienes.

Por ejemplo, en redes me siguen muchos jóvenes y adolescentes, y eso me hace sentir un compromiso, en mi comportamiento, en mi manera de ser, en la forma de emitir un criterio. Por tanto, no siento que es un peso, sino que es una misión de alguna manera.

Las pasiones de Maikel Amelia, más allá de la actuación

Me apasiona la música, mi familia, la pintura, la metafísica, el mundo de la espiritualidad, en fin, la vida.

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